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EL LIBRO DE HELAMÁN
CAPÍTULO 12
  1 Y así podemos ver cuán falso e inconstante es el corazón de los hijos de los hombres; sí, podemos ver que el Señor en su grande e infinita bondad bendice y hace aprosperar a aquellos que en él ponen su bconfianza.

Notas al pie de página
1a
2 Cró. 26:5.
  5 Y persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías, quien era entendido en avisiones de Dios; y en los días en que él buscó a Jehová, Dios le prosperó.
Sal. 1:2–3.
  2 sino que en la aley de Jehová está su bdeleite,
y en su ley cmedita de día y de noche.
b
Sal. 36:7–8.
  7 ¡Cuán preciosa, oh Dios, es tu amorosa bondad!
Por eso los hijos de los hombres se refugian bajo la sombra de tus alas.
2 Ne. 22:2.
  2 He aquí, Dios es mi salvación; aconfiaré y no temeré, porque el Señor bJehová es mi fortaleza y mi canción; y también ha llegado a ser salvación para mí.
Mos. 4:6.
  6 —os digo que si habéis llegado al aconocimiento de la bondad de Dios, y de su incomparable poder, y su sabiduría, su paciencia y su longanimidad para con los hijos de los hombres; y también la bexpiación que ha sido preparada desde la cfundación del mundo, a fin de que por ese medio llegara la salvación a aquel que pusiera su dconfianza en el Señor y fuera diligente en guardar sus mandamientos, y perseverara en la fe hasta el fin de su vida, quiero decir la vida del cuerpo mortal—,